Hace décadas la Internet se basaba en sitios web y en los .com. Pero como todo, ha ido evolucionando hasta que sobre el año 2000 empezó a surgir un nuevo término: la Internet de las cosas.

Ya no es cosa del futuro, lo vivimos cada día. La Internet de las cosas es un término que se refiere a todas esas “cosas” que están conectadas a la red. Lo aclaramos con unos cuantos ejemplos a continuación: una cámara IP conectada a Intenet, controlar la calefacción desde nuestro Smartphone, etc.

Pero, ¿cómo afecta la Internet de las cosas en las empresas?

Las empresas son uno de los más beneficiados de la Internet de las cosas, y es que saben aprovechar casi a la perfección esta “arma” que se les ha dado. Gracias a ello, muchas empresas pueden gestionar su inventario a tiempo real, pueden invertir en anuncios que se basan en la ubicación de un posible cliente…

Por ejemplo en el sector de la automoción se pueden hacer sistemas de alarma, apertura y cierre de puertas, rutas… en la agricultura se está hablando ya del término Smart Farming ya que se puede controlar la humedad de una cierta zona, la temperatura del aire, la calidad de la tierra…

Seguro que habréis escuchado la palabra 5G, ¿no?

El 5G será una conectividad que emplearan las nuevas generaciones de Smartphone. No está 100% relacionado con la Internet de las cosas, pero sí que ofrecerá la capacidad de albergar hasta 1000 dispositivos más por metro cuadrado que el 4G.

Si naciste en los años 80, habrás pasado por todas las evoluciones que ha tenido Internet hasta ahora. Desde tener un modem de 56k, tener una tarifa plana de solo mañana o solo tarde hasta tener una conexión de 1000 MB de velocidad de subida.

¿Qué crees que nos deparará el futuro? ¿Qué piensas sobre el 5G?

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